Celebrar a mamá con flores
El 10 de mayo siempre ha sido una fecha para celebrar a mamá.
Pero este año quisimos hacerlo distinto.
Más allá del regalo perfecto, quisimos crear un momento.
Uno que hablara de intención, de pausa y de todo eso que muchas veces las mamás sostienen en silencio todos los días.
Por eso invitamos a Fer Avedaño de @akinafloreria a crear una serie de arreglos florales inspirados en distintas personalidades de mamá. No solo desde la estética, sino desde la energía que transmite cada una.
Porque no todas las mamás son iguales.
Y las flores tampoco deberían serlo.
La mamá urbana
Energía, movimiento y color
Ella vive entre pendientes, ideas, planes y conversaciones.
Siempre está en movimiento, resolviendo, creando, cuidando.
Para este arreglo trabajamos con tonos vibrantes como azul, naranja y verde; colores que transmiten energía, calma y equilibrio al mismo tiempo.
Por eso este arreglo juega con contrastes vivos y diferentes alturas, buscando representar una vida en constante movimiento, pero también la importancia de encontrar espacios para respirar.
Aquí aprendimos algo importante:
un arreglo no necesita verse perfecto para sentirse especial. Necesita intención.
La mamá clásica
Elegancia que nunca necesita exagerar
Hay mamás cuya presencia se siente tranquila, elegante y atemporal.
Las que encuentran belleza en lo simple y hacen que todo se vea effortless.
Para ellas pensamos en una composición de tonos nude, blancos y texturas suaves que transmitieran calma y sofisticación.
En este arreglo entendimos que el equilibrio también vive en los espacios vacíos.
No todo tiene que estar lleno para sentirse completo.
Las flores principales aportan estructura y delicadeza, mientras los tonos neutros permiten que cada elemento respire naturalmente.
Porque a veces, la elegancia más bonita es la que no intenta llamar la atención.
La mamá seductora
Intensidad, seguridad y personalidad
Ella entra a un lugar y la energía cambia.
Tiene fuerza, carácter y una forma muy auténtica de expresarse.
Para este arreglo elegimos flores en tonos rojos profundos, vino y acentos negros, creando una composición mucho más intensa y envolvente.
Aquí el contraste fue clave:
flores protagonistas que capturan la mirada, acompañadas de follajes oscuros que aportan profundidad y dramatismo.
Más que un arreglo romántico, queríamos que se sintiera poderoso.
Porque hay mamás que enseñan amor desde la fuerza, la pasión y la seguridad en sí mismas.
Más que flores, una forma de honrar
Durante todo el proceso hubo una idea que se repetía constantemente:
las flores no son solo decoración.
Son una pausa.
Una intención.
Una forma de decir “te veo” sin necesidad de hacerlo enorme.
Y quizá eso fue lo más especial de crear estos arreglos para el 10 de mayo:
recordar que celebrar a mamá no siempre tiene que venir desde lo perfecto.
A veces basta con elegir algo pensando verdaderamente en ella.



