Durante décadas, el gran juego que se aproxima ha sido sinónimo de deporte, espectáculo y audiencias masivas. Pero en los últimos años, el evento también se ha convertido en un escenario clave para la moda, donde la estética importa tanto como el marcador final. En este contexto, la participación de artistas latinos como protagonistas del halftime show marca un antes y un después: no solo por su música, sino por el lenguaje visual y de estilo que representa.
Puerto Rico llega al evento más importante del fin de semana como una figura que ha hecho de la moda una herramienta de expresión personal y cultural. Su estilo no responde a tendencias pasajeras: mezcla streetwear, piezas de sastrería, referencias latinas, lujo experimental y una actitud libre frente al género. Justo por eso, su presencia en el escenario más visto del mundo rompe con los códigos tradicionales del evento, históricamente asociados a una estética más conservadora o predecible.
Inspirados en algunos de los zapatos que los latinos ha llevado dentro y fuera del escenario, seleccionamos modelos de Prada que dialogan con esa misma actitud: siluetas clásicas reinterpretadas, materiales protagonistas y un equilibrio entre lo formal y lo relajado.
Moda como statement, no como accesorio
A diferencia de otros artistas que han pasado por el halftime show, esta ocasión no se utiliza la moda solo para “verse bien”. Cada look suele tener un mensaje: identidad, orgullo cultural, libertad. Esto genera una expectativa enorme alrededor de su presentación, porque no se trata solo de qué va a cantar, sino qué va a decir visualmente.
En un evento tan mainstream como el gran juego del año, su estilo representa una nueva narrativa:
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La moda urbana elevada al máximo escenario global.
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El español y la estética latina como protagonistas, no como excepción.
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La ruptura de estereotipos de género en un espacio históricamente dominado por códigos masculinos tradicionales.
Del escenario al impacto cultural
Lo que veamos durante esta noche no se quedará en ese domingo. Sus elecciones estéticas suelen tener un efecto dominó: influyen en conversaciones en redes, inspiran looks, validan nuevas formas de expresión y redefinen lo que se considera “apropiado” o “aspiracional” en la moda masculina contemporánea.
Este show deja de ser solo un evento deportivo y se convierte —una vez más— en una pasarela cultural, donde la moda refleja cambios sociales más amplios. Y la autenticidad y visión estética, se posiciona como uno de los artistas capaces de transformar ese escenario en algo más profundo que un show: una declaración de estilo con impacto global.
